“Nuestra tarea es tirar la Constitución por la ventana”

Recientemente se anunció que el uso de satélites espía de EE.UU. será ampliado para que incluya su utilización en el interior del país. Como informara el Wall Street Journal: “El máximo funcionario del espionaje de EE.UU. ha expandido considerablemente el ámbito de autoridades federales y locales dentro de EE.UU. que puede tener acceso a información de la vasta red de satélites espía de la nación, y que “La decisión, tomada hace tres meses por el Director de Inteligencia Nacional Michael McConnell, coloca por primera vez algunos de los instrumentos más poderosos de la recolección de inteligencia de EE.UU. a disposición de funcionarios de la seguridad interior. La acción fue autorizada en un memorando del 25 de mayo enviado al Secretario de Seguridad Interior Michael Chertoff solicitando que su departamento facilite el acceso a la red espía por parte de agencias civiles y de mantenimiento del orden.” [1] El artículo sigue diciendo: “Hasta la fecha, sólo un puñado de agencias civiles federales, tales como la NASA y el Servicio Geológico de EE.UU. (USGS, por sus siglas en inglés), han tenido acceso a las imágenes más básicas de los satélites espías, y sólo con el propósito del estudio científico y medioambiental.” Sin embargo, ahora: “Según funcionarios, uno de los objetivos primarios del departamento será utilizar la red para reforzar la seguridad de las fronteras, determinar cómo garantizar mejor la infraestructura crítica y ayudar a reacciones de emergencia después de desastres naturales. Eventualmente, durante el año próximo, funcionarios examinarán cómo los satélites pueden ayudar a las agencias federales y locales de mantenimiento del orden que cubren el derecho penal y civil. El departamento todavía trabaja en la determinación de como involucrará a los funcionarios de mantenimiento de la ley y qué tipo de apoyo les otorgará.”

El artículo sigue explicando el uso de esos nuevos poderes de espionaje satelital, declarando: “El acceso a instrumentos de vigilancia de alta tecnología permitiría por primera vez a la Seguridad Interior y a los funcionarios de mantenimiento del orden a ver imágenes de alta resolución y datos en tiempo real, que les permitirían, por ejemplo, identificar áreas de escala de contrabandistas, refugios de pandillas, o posiblemente incluso un edificio que sea utilizado por terroristas potenciales para fabricar armas químicas,” y que: “Planes para dar al Departamento de Seguridad Interior un acceso más amplio han sido planificados desde hace más de dos años. Se habló por primera de la idea como una posibilidad por parte de la Agencia Central de Inteligencia después del 11-S como una manera de asegurar mejor el país. ‘Es una idea a la que le llegó la hora,’ dice Charles Allen, el oficial jefe de inteligencia del Departamento de Seguridad Interior (DHS), que estará a cargo del nuevo programa. Funcionarios del DHS dicen que el programa ha recibido un presupuesto del Congreso y cuenta con la aprobación de los comités relevantes en ambas cámaras.” Esos nuevos poderes estarán en manos de una oficina recién formada dentro del Departamento de Seguridad Interior (DHS), llamada ‘Oficina Nacional de Solicitudes’ (NAO). Y en una declaración al respecto, el artículo dice: “A diferencia de las escuchas electrónicas, que están sometidas a un cierto control judicial y legislativo, este uso de satélites espías es un territorio en gran parte inexplorado.”

El Washington Post también informó sobre este asunto, diciendo: “Un programa aprobado por la Oficina del Directorado de Inteligencia Nacional y el Departamento de Seguridad Interior permitirá un uso interior más amplio de la imaginería secreta desde lo alto que ya comenzará este otoño, con la expectativa de que funcionarios estatales y locales de mantenimiento del orden podrán eventualmente recurrir a tecnología que solía estar limitada a la vigilancia en el extranjero,” y que “funcionarios gubernamentales dicen que el programa otorgará a las agencias de seguridad interior y de preparación para emergencias nuevas posibilidades para encarar una variedad de amenazas, desde la inmigración ilegal y el terrorismo a huracanes e incendios forestales. Pero el programa, descrito ayer por el Wall Street Journal, provocó rápidamente la oposición de defensores de las libertades civiles, que dijeron que el gobierno está cruzando una línea bien establecida contra el uso de activos militares en el mantenimiento del orden interior.” [2] El artículo siguió diciendo: “Aunque el gobierno federal ha permitido desde hace tiempo el uso de imaginería de satélites espías para ciertas funciones científicas – tales como la creación de mapas topográficos y el control de actividad volcánica – la decisión del gobierno daría a las autoridades del interior un acceso sin precedentes a fotos satelitales de alta resolución, en tiempo real. También podrían tener acceso a mucho más. Una declaración publicada ayer por el Departamento de Seguridad Interior dijo que los funcionarios prevén ‘un acceso reforzado’ no sólo a la imaginería sino también a ‘la recolección, análisis y a la pericia y capacidades de producción de la comunidad de la inteligencia’.”

Es importante tomar nota del siguiente pasaje del mismísimo artículo mencionado anteriormente: “Allen dijo que el acuerdo con la DNI [Dirección Nacional de Inteligencia] resultó del ímpetu general por un intercambio de inteligencia más amplio después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, cuando funcionarios del gobierno y de los servicios de inteligencia comenzaron a examinar la posibilidad de aumentar el acceso de los funcionarios a datos secretos como un medio para fortalecer las defensas de la nación. El programa fue formalmente autorizado en mayo en un memorando del Director Nacional de Inteligencia, Mike McConnell, al Secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff. Los dos funcionarios se han estado coordinando desde hace meses, tal como fuera recomendado en un estudio de 2005, dirigido por Keith Hall, en aquel entonces director de la Oficina Nacional de la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO). El grupo de Hall citó una ‘urgente necesidad’ de expandir el intercambio de datos de percepción remota a grupos del interior, aparte de los investigadores científicos. ‘Se están perdiendo oportunidades para proteger mejor a la nación,’ dice el informe.” Además, el artículo señala que: “La supervisión del uso de la imaginería desde lo alto por el departamento estaría en manos de funcionarios del Departamento de Seguridad Interior y de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional y consistiría de análisis de inspectores generales de la agencia, abogados, y encargados de la privacidad.”

La admisión de que esta idea fue promovida bajo el Director de la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), es muy significativa, porque como informó Associated Press en 2002: “En lo que el gobierno describe como una extraña coincidencia, una agencia de inteligencia de EE.UU. estaba planificando un ejercicio el 11 de septiembre pasado en el que un avión perdido se estrellaría contra uno de sus edificios. Pero la causa no era terrorismo – debía ser un accidente simulado,” y que “Funcionarios de la Oficina Nacional de Reconocimiento, basada en Chantilly, Virginia habían programado un ejercicio para esa mañana en el que un pequeño jet corporativo se estrellaría contra una de las cuatros torres del edificio de la central de la agencia después de sufrir una falla mecánica,” y luego señaló: “Jefes de la agencia idearon el guión para probar la capacidad de los empleados de reaccionar ante un desastre, dijo el portavoz, Art Haubold. No iba a participar un avión real – para simular el daño de la caída, debían clausurarse algunas escaleras y salidas, obligando a los empleados a buscar otras maneras de evacuar el edificio.” El mismo artículo explicó que: “La Oficina Nacional de Reconocimiento opera muchos de los satélites espía de la nación. Recibe su personal de las fuerzas armadas y de la CIA,” y luego: “Después de los ataques del 11-S, la mayoría de las 3.000 personas que trabajan en la central de la agencia fueron enviadas a casa, con la excepción de un cierto personal esencial.” [3] [Énfasis agregado].

Como mencionara Webster Tarpley en su libro: “9/11: Synthetic Terror” [11-S: Terror sintético] “La NRO [Oficina Nacional de Reconocimiento] es una agencia supersecreta responsable por los satélites espía y otras escuchas espaciales. Fue creada en 1960, y su existencia no fue reconocida durante unos 32 años. La NRO recibe su personal de las fuerzas armadas y de la Agencia Central de Inteligencia [CIA] y tiene un presupuesto igual a los presupuestos combinados de la CIA y de la Agencia Nacional de Seguridad. El 11 de septiembre de 2001, el director de la NRO era Keith R. Hall, que había dirigido la agencia desde 1996. En su capacidad de DNRO [director de la NRO] Hall era responsable por la adquisición y operación de todos los sistemas espaciales de reconocimiento y espionaje de EE.UU. Al mismo tiempo Hall también sirvió como Secretario Adjunto de la Fuerza Aérea para el Espacio. Como ha subrayado Nico Haupt, Booz Allen Hamilton [una firma consultora de estrategia global y tecnología] es un destacado subcontratista de la NRO. El efecto obvio de evacuar la NRO fue que se cegó por lo menos temporalmente la inteligencia institucional estadounidense ante eventos que podrían haber sido monitoreados desde el espacio exterior. NRO podría haber suministrado una visión en tiempo real del espacio aéreo sobre Norteamérica; como resultado de la evaluación, ésta puede no haber estado disponible. Las ventajas para los perpetradores eran obvias.” [4] Keith Hall, el jefe de la agencia, habría sido una figura crucial involucrada en el ejercicio del avión-contra-el-edificio, que tuvo lugar el 11-S, y como había mencionado el artículo de Associated Press después de los ataques reales “del mundo real” del 11-S (avión-contra-edificio), la NRO fue evacuada, con la excepción de ‘un cierto personal esencial.’ Sin duda alguna, un miembro de ese personal habría sido Keith Hall.

Además se informó que: “En la mañana del 11 de septiembre de 2001, Mr. [John] Fulton y su equipo en la CIA estaban realizando una simulación preprogramada para explorar problemas de la reacción de emergencia que serían creados si un avión cayera sobre un edificio,” y al presentar la biografía de Fulton, se explicó que: “Los 25 años de John Fulton en la comunidad de la inteligencia han contribuido a su reconocimiento como experto en el análisis de riesgo y reacción ante amenazas, juegos de posibilidades, y planificación estratégica. Forma parte del personal de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), y sirve actualmente como Jefe de la División de Juegos de Guerra de la NRO , y como miembro del Comando Conjunto de las Fuerzas de EE.UU., Proyecto Alpha – un prestigioso ‘gabinete estratégico’ para conceptos avanzados relacionados con temas como seguridad interior,” para no hablar de: “Sus responsabilidades en el contraterrorismo y en la seguridad interior que incluyen la asesoría del Director del Personal de Inteligencia Central para la Seguridad Interior, la Oficina del Servicio de Alguaciles Federales de EE.UU., y la colaboración con el Consejo Nacional de Seguridad.” [5]

El think tank del ‘Proyecto Alpha’ es un grupo de análisis rápido de ideas del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de EE.UU. Fue creado para “explorar el futuro” e identificar ideas de alto impacto de la industria, el entorno académico y la comunidad de la defensa que puedan transformar el Departamento de Defensa en una organización mejor equipada para encarar el paisaje incierto del futuro,” y algunos de los informes producidos por este grupo han sugerido: “Que se utilicen lecciones aprendidas de las abejas y las hormigas, la idea es utilizar numerosos sistemas carentes de tripulación que trabajen en colaboración mutua para converger desde sitios dispersos para atacar y desactivar objetivos. Las entidades se controlan solas mediante el uso de señales digitales para dirigir a otras entidades hacia un objetivo o para evitar un objetivo. Una persona podría monitorear y controlar numerosos pequeños vehículos teledirigidos en lugar de un equipo que controle un UAV [siglas en inglés de Vehículo Aéreo sin Tripulación] “[6]

Por lo tanto, John Fulton y Keith Hall eran dos individuos que definitivamente se encontraban entre el personal que se quedó en la NRO el 11 de septiembre de 2001, que habrían tenido la capacidad de monitorear todos los eventos en el espacio aéreo norteamericano durante ese día. Para no mencionar que fueron esenciales para realizar un ejercicio que sirvió de cobertura para los ataques efectivos del “mundo real” que ocurrieron. Es el mismísimo Keith Hall que escribió el informe de 2005 sobre recomendaciones para reforzar el aparato de seguridad de EE.UU. para “prevenir” otro evento del tipo del 11-S, en el que describió como una recomendación específica que se “expandiera el intercambio” de información como la imaginería satelital. Sin embargo, este concepto en sí, el que estuviera escribiendo un informe para “ayudar” a los esfuerzos de seguridad es absurdo, considerando que hubiese sido un individuo clave que habría sido objeto de una seria investigación independiente por posibles acciones criminales el 11-S, ¿y se supone que salga con recomendaciones de seguridad? Además, Keith Hall, después de dejar el NRO como director, se sumó al Consejo de Directores de Booz Allen Hamilton, [7] la misma firma de consultoría que fue un destacado contratista para la NRO.

Otras personas asociadas con Booz Allen Hamilton son James Woolsey, [8] ex director de la CIA y miembro del Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense (PNAC), el think tank neoconservador que pidió un “nuevo Pearl Harbour” en septiembre de 2000 para justificar un enorme aumento en los gastos de defensa, y que se invadiera Iraq, Irán y Corea del Norte, entre otros países, todo lo cual es esbozado en su documento: ‘Reconstruyendo las defensas de EE.UU.’ [9] Otra persona asociada con Booz Allen Hamilton es Dov Zakheim, quien, de 2001 a 2004, sirvió como Subsecretario de Defensa (Contralor) y director principal de finanzas del Departamento de Defensa, y quien, durante la campaña presidencial de 2000, sirvió como asesor superior de política exterior para el entonces gobernador George W. Bush, quien también es miembro del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR). [10] Pamela Lentz, quien está en el Consejo de Directores de Booz desde1994, “y ahora sirve como agente de servicios de clientes para los mercados de la firma en la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) y de inteligencia militar, los que incluyen a organizaciones dentro de la Armada, la Fuerza Aérea, el Ejército, los Comandos Combatientes Unificados, y el Subsecretario de Defensa para Inteligencia,” así como algunos de sus proyectos que han incluido “La dirección de un equipo de 120 personas para apoyar a la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), proveer una gama completa de construcción de sistemas y ayuda técnica,” y “la dirección de una fuerza de tareas de apoyo al trabajo de Análisis de Factores Humanos” de la DIA,” para no mencionar: “La supervisión de actividades de planificación estratégica para la organización de inteligencia en el Comando de Fuerzas Conjuntas,” [11] que es la misma organización que dirigió el think tank “Proyecto Alpha” en el que estuvo involucrado John Fulton, el hombre que supervisó el escenario del ejercicio de ataque del 11-S.

Otra persona muy interesante asociada con Booz Allen Hamilton es Dale Watson, quien fue Director Ejecutivo Adjunto del FBI para Contraterrorismo, y que “como director en el bufete de Seguridad Estratégica Global de Booz Allen, Watson trabajará para construir sociedades del sector público y privado en apoyo a la seguridad de la nación y para ayudar a asegurar la capacidad de recuperación en corporaciones, agencias gubernamentales, e infraestructuras críticas.” [12] Pero lo que es más interesante respecto a este individuo es el papel que ha jugado en el Departamento de Contraterrorismo del FBI. Como informara el Washington Post en 2002: “En casos separados, dos nuevos denunciantes del FBI afirman que hubo desgobierno y negligencia en la seguridad – y en un caso posible espionaje – entre los que traducen y supervisan algunas de las escuchas de máximo secreto más confidenciales del FBI en investigaciones de contrainteligencia y contraterroristas,” y “esa denunciante, Sibel Edmonds, de 32 años, ex traductora de escuchas en la oficina local de Washington, planteó sospechas sobre las conexiones de un colega con un grupo bajo vigilancia.” Además, el artículo menciona: “El FBI confirmó que el colega de Edmonds había formado parte de una organización que era objeto de una vigilancia de máximo secreto y que el mismo colega tenía ‘contactos no mencionados’ con un funcionario de un gobierno extranjero sometido a vigilancia, y que “el lingüista no tradujo dos comunicaciones del funcionario gubernamental extranjero en cuestión” y, lo que es más importante, que: “Las afirmaciones agregan una nueva dimensión a la creciente crítica del FBI, que se ha centrado en las últimas semanas en que el buró no prestó atención a advertencias internas sobre al Qaeda antes de los ataques terroristas del 11-S.” [13] El artículo sigue diciendo: “En el caso del segundo denunciante: John M. Cole, de 41 años, gerente de programa para las investigaciones de inteligencia exterior del FBI respecto a India, Pakistán y Afganistán, dijo que la capacitación de contrainteligencia y contraterrorismo había decaído drásticamente en los últimos años como parte de un modelo continuo de mala gestión,” y que “Cole también dijo que había observado lo que consideraba como una falta de seguridad respecto a la selección y contrata de traductores.”

Hablando de Sibel Edmonds: Ingresó al FBI poco después del 11-S, cuando anunciaron que necesitaban traductores para Oriente Próximo, y “fue despedida menos de un año después, en marzo de 2002, por informar sobre trabajo de mala calidad y vulneraciones de la seguridad a sus supervisores que podrían haber impedido esos ataques,” y que “a pesar de que siguió todos los procedimientos apropiados para informar sobre sus inquietudes a la cadena jerárquica, tomaron represalias contra ella y la despidieron. Después de su despido, numerosas afirmaciones de Edmonds fueron confirmadas por el FBI en informaciones no confidenciales al Congreso. Más de dos años después, en mayo de 2004, el Departamento de Justicia clasificó como secretas las informaciones de Edmonds, así como las del FBI, y obligó a los parlamentarios que colocaron la información en sus sitios en la Red a que eliminaran los documentos.” [14] Así que, Sibel fue despedida porque estaba denunciando fallas en la seguridad del FBI que podrían haber impedido los ataques del 11-S, y desde entonces ella ha sugerido que el gobierno estaba encubriendo, y respondiendo a una pregunta en el Alex Jones Radio Show, declaró: “Bueno, de eso se trata, Alex. No dejan aparecer toda la evidencia Y todavía no la tenemos hasta la fecha. Es como le estaba diciendo, la Fuerza [ininteligible] ha sido clasificada como confidencial por completo. También hicieron clasificar como secretas 35 páginas – y esto es según el senador Graham – la evidencia e información más importante sobre el 11-S de la Investigación Conjunta del Senado y la Cámara de Representantes que tuvo lugar en 2002, y 5 años después todo sigue clasificado. Y de nuevo, siguen amordazando a la gente. Así que esto ya apunta a que no quieren que aparezca la evidencia. Y mantienen la evidencia oculta del público,” y además comentó: “La evidencia apunta a un masivo encubrimiento por el gobierno,” y dijo, respondiendo a una pregunta formulada sobre si creía que toda la evidencia disponible apuntaba a que el 11-S fue una operación interior: “Bueno, de nuevo, considerando la importancia del encubrimiento y hasta donde han ido para amordazar a la gente e impedir que se informe – que esa información salga a la luz, yo diría que sí.” [15]

Como informó el artículo anteriormente mencionado del Washington Post sobre los dos denunciantes del FBI: “Edmonds y Cole han escrito sobre sus preocupaciones a altos funcionarios del FBI. Edmonds escribió a Dale Watson, jefe de contraterrorismo del buró,” y a cada individuo sucesivo al que expuso sus motivos de inquietud, y no recibió respuesta alguna y no se hizo nada, hasta que la despidieron. El mismo Dale Watson al que escribió sin que se actuara, es el mismísimo Dale Watson que llegó a Booz Allen Hamilton. Como informara Global Free Press: “Booz-Allen Hamilton (BAH), otro líder mundial en la consultoría estratégica y tecnológica, dirige el Colegio del Estado Mayor Militar de Arabia Saudí. Pero BAH tiene su central corporativa en McLean, Virginia, EE.UU. El 15 de agosto de 2002, Dale Watson anteriormente en la central del FBI, fue a trabajar para Booz. Nadie se quejó jamás de que haya sido Watson quien no estuvo dispuesto a atar cabos durante las crecientes advertencias sobre un inminente ataque contra EE.UU. en el verano de 2001, y el motivo es evidente: Watson trabajó antes para la CIA, y parece contar con apoyo político desde su oficina central.” [16]

Keith Hall, el hombre que fue director de la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO) durante el guión de ataque-juego de guerra del 11-S y que después se sumó a Booz Allen Hamilton, había escrito, mientras trabajaba para la NRO, el informe que sugería que EE.UU. expandiera el uso interior de satélites espía, y se informó posteriormente que, desde marzo de 2007: “Keith Hall acepta un papel destacado en la supervisión del apoyo del GPS [Sistema de Posicionamiento Global] para los intereses militares de EE.UU. – y para las necesidades de una población global,” y además que: “Formado por una constelación de unas dos docenas de satélites del gobierno de EE.UU., el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) fue construido por el Departamento de Defensa para ayudar en la seguridad nacional,” así como que “Al tener el potencial del GPS un impacto global tan enorme, el presidente estableció en 2005 el Comité Ejecutivo Nacional de Posición, Navegación y Tiempo (PNT) basada en el Espacio, para asesorar a las agencias federales respecto a temas relacionados con GPS. Presidido por los Secretarios Adjuntos de Defensa y Transporte, el comité incluye a funcionarios de los Departamentos de Estado, Comercio, y Seguridad Interior, del Estado Mayor Conjunto, y de la NASA.” Además se informó que: “En marzo de 2007, Hall fue nombrado para integrar el Consejo Asesor de PNT de 24 miembros.” Otros miembros del consejo incluyen a gente de United Airlines, Ford Motor Company, OnStar Corporation, Cámara de Comercio de EE.UU., Boeing, y la CIA. [17]

Al implementar el Director de Inteligencia Nacional y el Secretario del Departamento de Seguridad Interior las ideas de Keith Hall, respecto al uso de la vigilancia satelital para la “seguridad” interior, el hombre puesto a cargo de la nueva oficina que dirige el sistema, la Oficina Nacional de Aplicaciones (NAO), es Charles Allen, el Oficial General de Inteligencia de la Seguridad Interior. Su biografía del Departamento de Seguridad Interior señala: “Mr. Charles Allen es Secretario Adjunto de la Oficina de Inteligencia y Análisis del Departamento y recibe sus órdenes directamente de Chertoff, Secretario de Seguridad Interior. En este papel, es responsable de la coordinación con la Comunidad de la Inteligencia y de suministrar orientación sobre temas específicos de la Seguridad Interior,” y que “Antes de unirse al Departamento de Seguridad Interior, Mr. Allen sirvió como Director Adjunto de Inteligencia Central para Recopilación desde junio de 1998. En esta capacidad, fue responsable de la gestión de recopilación y requerimientos de la Comunidad de la Inteligencia e informó al Director Adjunto de Inteligencia Central (DDCI) para la Dirección de la Comunidad. Mr. Allen también dirigió el Consejo de Recopilación Nacional de Inteligencia, que aseguró que la recopilación fuera integrada y coordinada a través de toda la Comunidad de la Inteligencia.” [18] Esto significa que Charles Allen fue una personalidad importante en la CIA, cuyas responsabilidades incluían el análisis y la recopilación de inteligencia diversa e información, y que informaba sobre sus análisis al Director Adjunto, y sucede que Allen tenía esa posición el 11-S. De nuevo, tenemos a otro individuo cuyas actividades previas al 11-S debieran ser investigadas en una investigación independiente.

Ya que las actividades dentro de altos niveles del gobierno durante ese día siguen siendo en gran parte un secreto, y que no existen los recursos para realizar una investigación independiente de sus acciones personales durante y antes del 11-S, realizaré una investigación independiente de la historia del propio Charles Allen, que llegue hasta el presente, para examinar quién es este hombre que ahora es responsable de la dirección del nuevo programa de vigilancia satelital dentro del país en Seguridad Interior. La biografía de Allen en el sitio en la Red de Seguridad Interior señala además que: “Mr. Allen sirvió en la CIA desde 1958, en una serie de posiciones de creciente responsabilidad en capacidades analíticas y administrativas. Desde 1974 a 1977 sirvió en el extranjero como enlace de inteligencia y entre 1977 y 1980 tuvo puestos de dirección en el Directorado de Inteligencia. Desde 1980 a noviembre de 1982, sirvió como jefe de programa de un importante proyecto confidencial, bajo las órdenes de los DDCIs [Frank] Carlucci, Inman, y McMahon, respectivamente,” el mismo Frank Carlucci que fue Secretario de Defensa de Ronald Reagan y presidente del Grupo Carlyle, una empresa de capital privado que ha acumulado a algunos interesantes empleados e inversionistas, tales como “el primer presidente Bush y su Secretario de Estado, James Baker; [el ex Primer Ministro británico] John Major; el antiguo tesorero del Banco Mundial, Afsaneh Masheyekhi, y a varios manipuladores del poder en el sudeste asiático,” y “entre los inversionistas multimillonarios en dólares de la firma había miembros de la familia de Osama bin Laden,” y el “ex presidente filipino Fidel Ramos como asesor, así como el premier tailandés Anand Panyarachun – así como el ex presidente del Banco Central alemán, Karl Otto Pohl, y Arthur Levitt, ex presidente de a SEC, el órgano regulador bursátil de Estados Unidos,” y el artículo del Guardian que informó al respecto también señaló que: “Más inversionistas, incluyendo al financista internacional George Soros y, en 1995, la acaudalada familia saudí Bin Laden,” y que “se considera que el primer presidente Bush visitó dos veces a los Bin Laden en Arabia Saudí por cuenta de la firma,” e incluso que “los propios vínculos del actual presidente Bush con la firma son más profundos. En 1990, fue nombrado para el consejo de una de las primeras compras de Carlyle.” [19]

Volvamos a Charles Allen; su biografía de Seguridad Interior señala además: “En diciembre de 1982, Mr. Allen fue asignado a la Oficina del Secretario de Defensa, en el Departamento de Defensa, donde tuvo una posición importante en la planificación de la movilización estratégica. En 1985, el director Casey solicitó a Mr. Allen que volviera a la CIA como Oficial Nacional de Inteligencia (NIO por sus siglas en inglés) para Contraterrorismo. En febrero de 1986, también fue nombrado Jefe de Inteligencia en el Centro Contraterrorista recién establecido por la CIA,” y “Mr. Allen sirvió como NIO para Alerta de 1988 a 1994. En este puesto, fue el principal asesor del DCI (Director de la CIA) sobre inteligencia de alertas en el ámbito nacional y presidió el Comité de Alerta de la Comunidad de la Inteligencia,” y “en octubre de 2005, el Director de la CIA, Goss, otorgó a Mr. Allen la Medalla Distinguida de la Inteligencia, la condecoración más importante y codiciada de la CIA. Además, la Oficina del Director Nacional de Inteligencia, Negroponte, confirió a Allen la Medalla Nacional de Servicio Distinguido de la Inteligencia en octubre de 2005.”

Dejando de lado la biografía oficial, llegamos a conocer una historia muy diferente respecto a Mr. Allen. Por ejemplo, el New York Times informó de un inminente informe de la CIA en 2005, sobre el desempeño de la agencia hasta los ataques del 11-S, y señaló: “En 1998, después del atentado con bombas de al Qaeda contra dos embajadas estadounidenses en África oriental, Mr. Tenet asignó a Mr. [Charles] Allen para que organizara los esfuerzos de la agencia contra la red terrorista, según el testimonio dado por Mr. Tenet el año pasado [2004]. Dijo que por recomendación de Mr. Allen creó una unidad especial con agentes de la CIA, la Agencia Nacional de Seguridad, especializada en escuchas, y la agencia de fotografía satelital para que se reunieran a diario y se concentraran en los dirigentes de al Qaeda y su cuartel general en Afganistán,” y que nunca fue siquiera interrogado por la Comisión investigadora de los ataques del 11-S. [20] La discusión ulterior del informe incluyó que: “Un muy esperado informe del inspector general de la CIA sobre el desempeño de la agencia antes de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, incluye una crítica detallada de más de una docena de funcionarios antiguos y actuales de la agencia, dirigiendo el lenguaje más tajante a George Tenet, el ex director de inteligencia central, según un antiguo oficial de inteligencia que fue informado sobre los resultados y otro funcionario gubernamental que ha visto el informe,” y además que: “un borrador anterior del informe del inspector general criticó la gestión del Centro Contraterrorista, o CTC, y del Directorado de Operaciones. [21] De modo que Charles Allen, que fue un personaje dirigente en la unidad de vigilancia y rastreo de al Qaeda de la CIA, que utilizó la vigilancia satelital y a la NSA (Agencia Nacional de Seguridad), hasta y durante los ataques del 11-S, no fue interrogado por la Comisión del 11-S. Bueno, considerando su posición, tal vez lo deberían haber hecho; después de todo, estuvo involucrado en el rastreo, la vigilancia y el espionaje de la dirigencia de al Qaeda. Parece ser algo relevante. De hecho, en el libro galardonado con el Premio Pulitzer, “Ghost Wars” [Guerras fantasma], se menciona que a fines de la primavera del año 2000: “[El Asesor Jefe de Contraterrorismo Richard] Clarke pidió a su conocido de tantos años en la burocracia de la seguridad nacional, Charles Allen, que dirigía todas las operaciones de recopilación de inteligencia de la CIA, que trabajara con el almirante Scott Fry, jefe de operaciones en el Estado Mayor Conjunto, en enfoques frescos del problema de bin Laden.” [22] Así que ¿por qué no lo interrogaron?

Como informara Political Science Quarterly, una publicación de la Academia de Ciencias Políticas, en el verano de 2002 en la preparación de la Guerra del Golfo Pérsico de 1991: “Un alto funcionario de la inteligencia en el Consejo Nacional de Inteligencia (NIC), encargado de asesorar al DCI [Director de Inteligencia Central], fue más lejos que los juicios analíticos publicados en el NID [Diario Nacional de Inteligencia – una publicación de inteligencia de la CIA]. El Oficial Nacional de Inteligencia (NIO) para Alertas, Charles Allen, expidió el 25 de julio un memorando ‘alerta de guerra’ en el que subrayaba que Iraq casi había logrado la capacidad de lanzar una operación de suficiente volumen como para ocupar gran parte de Kuwait. El memorando consideró que la probabilidad de una operación militar de algún tipo era superior a un 60%,” y que “Allen visitó el 26 de julio al director superior del NSC para Oriente Próximo, Richard Haass [ahora presidente del Consejo de Relaciones Exteriores] y le informó con imaginería satelital que mostraba la magnitud de la concentración militar de Iraq cerca de Kuwait,” y agregó: “Allen informó personalmente el 1 de agosto a Haass que un ataque iraquí contra Kuwait era inminente. Haass, por su parte, informó al Consejero de Seguridad Nacional Brent Scowcroft, pero la Casa Blanca se abstuvo de decidir un modo de crisis.” [23]

Pero, durante la guerra, Charles tuvo un papel muy siniestro y preocupante. En un resumen citado del libro “Crusade: The Untold Story of the Persian Gulf War” [Cruzada: la historia sin desvelar de la Guerra del Golfo Pérsico], se dijo que: “Charles Allen, Oficial Nacional de Inteligencia para Alertas apoyó la selección de objetivos para bombardeos durante la primera Guerra del Golfo. Coordinó la inteligencia con el coronel John Warden, quien dirigió la célula de planificación de la Fuerza Aérea conocida como ‘Checkmate’ [Jaque mate]. El 10 de febrero de 1991, Allen presentó su evaluación al coronel Warden en el sentido de que el Refugio Público Número 25 en el suburbio Amiriyah en el sudoeste de Bagdad se había convertido en un puesto de comando alternativo y no mostraba ninguna señal de ser utilizado como un refugio civil contra bombas. El 11 de febrero, el Refugio Número 25 fue agregado al plan de ataque de la Fuerza Aérea- A las 4:30 de la mañana del 13 de febrero, dos bombarderos stealth F-117 lanzaron cada uno una bomba GBU-27 guiada por láser de 1.000 kilos sobre el refugio. La primera pasó a través de 3 metros de hormigón reforzado antes de que estallara una espoleta retardada, Minutos después, la segunda bomba siguió el camino abierto por la primera,” y: “Fotos satelitales e intercepciones electrónicas indican que este uso alternativo fue considerado como circunstancial y poco convincente por el general de brigada Buster Glosson, quien tenía la responsabilidad primaria por los objetivos. El comentario de Glosson fue que la evaluación ‘no valía ni mierda.’ Una fuente humana en Iraq, que anteriormente había demostrado ser exacta advirtió a la CIA que la inteligencia iraquí había comenzado a operar desde el refugio. El 11 de febrero, el Refugio Número 25 fue agregado al plan de ataque de la Fuerza Aérea.” Finalmente, señaló: “En el refugio se encontraban cientos de civiles iraquíes en el momento del bombardeo. Más de 400 personas, sobre todo mujeres y niños fueron muertos. Los hombres y los muchachos de más de 15 años habían abandonado el refugio para permitir una cierta privacidad a las mujeres y a los niños. Jeremy Bowen, corresponsal de la BBC, fue uno de los primeros periodistas de la televisión en llegar a la escena. A Bowen le dieron acceso al lugar y no encontró evidencia alguna de uso militar.” [24]

Esto es muy importante, ya que explica que el hombre que ahora es responsable por la vigilancia satelital interior, que dirige la unidad en el Departamento de Seguridad Interior cuyo propósito es analizar, interpretar, y presentar inteligencia e imaginería satelital para las agencias locales de mantenimiento del orden en EE.UU., ha sido responsable en el pasado, en una posición muy similar, de interpretar y analizar inteligencia satelital y por las muertes de 400 mujeres y niños inocentes. Además, es muy preocupante que el general que estaba a cargo de los objetivos haya rechazado la propuesta de objetivo de Allen porque le parecía “circunstancial y poco convincente” (hasta que un agente de la CIA en el terreno se pronunció con un informe idéntico, pero igualmente falso), porque ahora Allen no estará “recomendando” objetivos o algunos otros materiales relacionados con la vigilancia satelital, sino que ahora Allen hará las selecciones, como jefe de la unidad.

En 1991, el entonces presidente George Bush propuso a un hombre con el nombre de Robert Gates para que fuera el nuevo director de la CIA [quien es actualmente el actual Secretario de Defensa de George W. Bush]. Esto sacó a la luz, sin embargo, algunos recuerdos más, y menciones del escándalo Irán-Contra que estalló a fines de los años ochenta. El New York Times informó que: “Mr. Gates ha hecho lo posible por disipar las dudas que lo obligaron a retirarse cuando fue propuesto por primera vez en 1987. Ha parecido contrito y de mente abierta y cita su amplia experiencia y visión futura. Pero los senadores deberían tener en cuenta por lo menos tres criterios: Si su desempeño en el pasado muestra que justifica su confianza… si ha conquistado la confianza de los empleados de la agencia… y, sobre todo, si él, alguien de dentro del organismo, es la persona adecuada para dirigir la agencia hacia tiempos inciertos. En cada uno de estos aspectos, Mr. Gates se queda corto,” y además indicó: “David Boren, presidente del comité, elogia a Mr. Gates por su franqueza. Pero pasa por alto las ocasiones en las que Mr. Gates ayudó a sesgar evaluaciones de inteligencia y se mostró demostrablemente ciego ante la ilegalidad. La ilegalidad concierne el escándalo Irán-Contra. Mr. Gates afirma que estaba ‘fuera del circuito’ en cuanto a decisiones de lo que se diría al Congreso. Y defiende su pretendida ignorancia sobre la base de la negación – de que estaba protegiendo a la CIA de ser involucrada. Esas afirmaciones son inverosímiles.” El artículo explica además: “El testimonio de otros ubica a Mr. Gates, en por lo menos dos ocasiones, directamente en el circuito. Supervisó la preparación del engañoso testimonio del director [de la CIA] William Casey ante el Congreso sobre el escándalo. Y un analista de la CIA, Charles Allen, dice que él informó a Mr. Gates, antes de que salieran a la luz, de tres detalles inolvidables: La participación de Oliver North, el encarecimiento de los precios de armas vendidas en secreto a Irán, y el desvío de los ingresos a un fondo para operaciones clandestinas. En un desliz contundente de su supuestamente formidable memoria, Mr. Gates no pudo recordar los detalles cuando el Congreso le preguntó dos meses después.” [25]

Esto fue mencionado más tarde durante las Audiencias de Confirmación de Gates en el Senado, en las que se reveló que: “El 9 de septiembre de 1986, un alto analista de la CIA, Charles Allen, escribió un memorando sobre la venta de armas a Irán, una copia del cual fue enviada a Mr. Gates. También afirma haber hablado con Mr. Gates sobre embarques de armas a Irán. Mr. Gates no pudo recordar la conversación o la recepción del memorando,” y: “Una anotación del 8 de septiembre de 1986 en la libreta de apuntes de Oliver North sobre los ingresos de las ventas de armas a Irán incluye una anotación que dice: ‘Gates apoya’ Otra anotación del 30 de septiembre incluye la mención: ‘Llamar a Charlie [Allen] con referencia a la carta a Gates.’ Mr. Gates afirma que no conoce el significado de esas notas. Como DCI [Director de Inteligencia Central] Adjunto desde abril de 1986, Mr. Gates era un destinatario autorizado de toda la inteligencia sobre la iniciativa Irán. Admite que puede haber escaneado los memorandos relevantes, pero afirma que no se preocupó de comprender los códigos,” y además: “Allen ha testificado que cuando se reunió con Mr. Gates el 1 de octubre de 1986, Mr. Gates pareció tener ya un cierto conocimiento general de los problemas de precios con la venta de armas a Irán. Según Allen: “Mr. Gates captó el mensaje central que yo le había llevado, que posiblemente existía un desvío y que era motivo de seria preocupación’.” [26]

Además se informó en el libro: “Eclipse: The Last Days of the CIA” [Eclipse: los últimos días de la CIA], que: “Una serie de analistas sin pelos en la lengua le criticaron [a Allen] por ajustar sus puntos de vista a la conveniencia política durante la iniciativa Irán. Allen, dijeron, aprovechó su acceso al director de la CIA, William Casey, para promover una línea política – que se podía hacer una apertura a los iraníes moderados – que no podía ser fundamentada por la información que habían reunido sobre la política interna de Irán. Allen hizo el juego de la Casa Blanca, afirmaron esos críticos, utilizando información apañada suministrada por el consultor de la CIA George Cave para apoyar el programa Irán. ‘Charlie Allen informó al NSC sobre la base de la desinformación de Cave,’ explica un alto analista de la CIA.” [27] Charles Allen fue incluso reconvenido por el nuevo director de la CIA William Webster, porque Allen no cumplió de modo correcto con la solicitud del director de una cooperación total en la propia investigación de Irán-Contra de la CIA. Sin embargo, Charles Allen logró que un abogado muy astuto consiguiera que la reprimenda fuera retirada. Su nombre era James Woolsey, que más adelante llegó a ser él mismo director de la CIA, y más tarde todavía, miembro del Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense, y que actualmente trabaja para Booz Allen Hamilton. [28]

Como señala Webster Tarpley en su libro: “George Bush: The Unauthorized Biography,” en julio de 1985: “El vicepresidente George Bush fue nombrado por el presidente Reagan para dirigir la Fuerza de Tareas para el Combate del Terrorismo (o Fuerza de Tareas Terrorismo). La fuerza de tareas de Bush era un medio para concentrar fuertemente los poderes del gobierno en las manos de la camarilla Bush, para políticas como las confabulaciones de armamentos Irán-Contra,” y que “Charles Allen de la CIA era miembro del Grupo Superior de Revisión de la Fuerza de Tareas, y otros miembros incluían a John Poindexter, Oliver North [ambos condenados en Irán-Contra], y Noel Koch, [29] que era Adjunto del Subsecretario de Defensa Richard Armitage [que llegó a ser Secretario Adjunto de Estado durante el gobierno de George W. Bush]. Tarpley mencionó además: “El funcionario de la CIA Charles E. Allen, miembro de la Fuerza de Tareas Terrorismo de George Bush, escribió una actualización sobre los tratos de armas-por-rehenes con Irán. El memorando de Allen consistió de un interrogatorio de un miembro anónimo del grupo de funcionarios gubernamentales de EE.UU. que participaron en las negociaciones de armas con los iraníes. El funcionario anónimo estadounidense (por el contexto, probablemente haya sido el consultor de terrorismo del NSC Michael Ledeen) que fue consejero principal del actual presidente, George W. Bush sobre relaciones exteriores [30] es descrito en el texto como ‘Sujeto.’ Allen escribió: “[El presidente del parlamento iraní] Rafsanjani… cree que el vicepresidente George Bush está orquestando la iniciativa de EE.UU. hacia Irán. De hecho, según Sujeto, Rafsanjani cree que Bush es el hombre más poderoso en EE.UU. porque además de ser vicepresidente, fue otrora director de la CIA.” [31]

Probablemente lo más espeluznante de todo sea el hecho de que como es mencionado en el libro: “Elipse: The Last Days of the CIA,”: “Desde 1980 hasta noviembre de 1982, Allen estuvo destinado a la Oficina del Secretario de Defensa, donde era director adjunto de un proyecto de planificación de la continuidad del gobierno [COG]. Un colega citó a Allen diciendo durante una reunión del COG que: ‘nuestra tarea es tirar la Constitución por la ventana.’ Su tarea en el proyecto COG lo puso en contacto con Oliver North, que había sido delegado para controlar los resultados del COG por el Consejero Nacional de Seguridad Robert McFarlane.” [32] Como incluso fuera señalado en la biografía de Allen de Seguridad Interior: “Desde 1980 a noviembre de 1982, él [Allen] sirvió como jefe de programa de un importante proyecto confidencial, bajo las órdenes del DDCI [Director Adjunto de Inteligencia Central, Frank] Carlucci, Inman, y McMahon, respectivamente.”

Como destacó el profesor de la Universidad de California Berkeley, Peter Dale Scott, en un artículo reciente: “La subsidiaria de Halliburton KBR (anteriormente Brown and Root) anunció el 24 de enero que había recibido un contrato de contingencia por 385 millones de dólares del Departamento de Seguridad Interior para construir campos de detención. Dos semanas después, el 6 de febrero, el Secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff, anunció que el presupuesto federal para el Año Fiscal 2007 destinaría más de 400 millones de dólares para agregar 6.700 camas de detención adicionales (un aumento de un 32% sobre 2006),” y que “el contrato requiere una reacción ante ‘una emergencia de afluencia de inmigrantes, o el apoyo de un rápido desarrollo de nuevos programas’ en caso de otras emergencias, tales como ‘un desastre natural.’ ‘Nuevos programas’ es, desde luego, una expresión sin una limitación precisa,” y además dice: “Desde el 11-S el gobierno de Bush ha implementado una serie de programas interrelacionados, que habían sido planificados en secreto en los años ochenta bajo el presidente Reagan. Esas así llamadas proposiciones de ‘Continuidad de Gobierno’ o COG incluían capacidades de detención ampliamente expandidas, escuchas y detenciones sin mandato judicial, y preparativos para un mayor uso de la ley marcial.” Por encima de esto, Scott revela que: “Se destacaban entre los planificadores secretos de este programa en los años ochenta el entonces congresista Dick Cheney y Donald Rumsfeld, quien estaba entonces en negocios privados como presidente de la compañía farmacéutica G.D. Searle. El relator principal del programa era Oliver North, hasta que fue obligado a renunciar en 1986 por Irán-Contra. Cuando los aviones se estrellaron en el World Trade Center el 11 de septiembre de 201, la reacción del presidente Cheney, después de consultar al presidente Bush, fue implementar por primera vez un plan confidencial de ‘Continuidad del Gobierno,’ según el informe de la Comisión del 11-S. Como explicó posteriormente el Washington Post la orden ‘despachó fuera de Washington a un gobierno en la sombra de unos 100 altos dirigentes civiles para que vivieran y trabajaran secretamente, activando por primera vez antiguos planes’.” Discutiendo los planes Rex-84 COG (Continuidad del Gobierno) de Oliver North en 1984, Scott continuó: “Esto requería que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) hiciera una redada y detuviera a 400.000 ‘refugiados’ imaginarios, en el contexto de ‘movimientos descontrolados de población’ a través de la frontera mexicana hacia EE.UU. El ejercicio de North, que según se informa contemplaba la posible suspensión de la Constitución de EE.UU., motivó preguntas durante las Audiencias de Irán-Contra. Una preocupación fue que los planes de North para una expansión de las instalaciones de internamiento y detención no se limitaran sólo a ‘refugiados.’ [33]

Por lo tanto, como este programa de campos de detención es subcontratado por Seguridad Interior, y es un aspecto muy importante de la Continuidad del Gobierno, debería preocupar en extremo a todos que alguien que ha sido citado diciendo “nuestra tarea es tirar la Constitución por la ventana,” sea Subsecretario para Inteligencia y Análisis en el Departamento de Seguridad Interior. El aspecto de ‘Análisis’ de su título es lo que más preocupa, porque como hemos visto su papel de Charles Allen en la Guerra del Golfo, donde trabajó como analista de inteligencia, escogiendo objetivos, resultó en el asesinato de 400 mujeres y niños inocentes. Ahora, dirigirá el programa de satélites espía, que debe apoyar a las agencias locales de mantenimiento del orden suministrándoles datos e inteligencia satelitales. Sin embargo, considerando que Allen dirige este programa, ‘análisis’ resulta ser un término bastante creativo, ya que probablemente analizará y descifrará lo que quiera ver, no necesariamente lo que sea verdad. En palabras simples: es como hay personas que tienen un oído selectivo, que escuchan sólo lo que quieren oír. Allen puede tener un análisis selectivo, analizando las cosas tal como quiere verlas. Después, esa ‘información’ sería pasada a los funcionarios locales de mantenimiento del orden, que no sabrían más por ello.

El aspecto inquietante de la Continuidad del Gobierno es que bajo la nueva Directiva Nacional de Seguridad y Seguridad Interior emitida el 9 de mayo de 2007, se cambia el papel jugado por varios actores en la Continuidad del Gobierno. Por ejemplo, la nueva Directiva Presidencial define una ‘Emergencia Catastrófica’ como “cualquier incidente, independientemente de su ubicación, que resulte en niveles extraordinarios de víctimas y daños masivos, o trastornos que afecten severamente a la población, la infraestructura, el entorno, la economía o las funciones del gobierno de EE.UU.,” y define la Continuidad del Gobierno como “un esfuerzo coordinado dentro de la rama ejecutiva del Gobierno Federal para asegurar que las Funciones Nacionales Esenciales sigan siendo realizadas durante una Emergencia Catastrófica.” Sigue explicando que: “El presidente dirigirá las actividades del Gobierno Federal para asegurar el gobierno constitucional. A fin de asesorar y ayudar al presidente en esa función, el Adjunto al Presidente para Seguridad Interior y Contraterrorismo (APHS/CT) es nombrado por este medio Coordinador Nacional de Continuidad. El Coordinador Nacional de Continuidad, en coordinación con el Adjunto al Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional (APNSA), sin ejercer una autoridad directiva, coordinará el desarrollo y la implementación de la política de continuidad para departamentos y agencias ejecutivas. El Comité de Coordinación de la Política de Continuidad (CPCC), presidido por un Director Superior del personal del Consejo de Seguridad Interior, nombrado por el Coordinador Nacional de Continuidad será el principal foro diario para esa coordinación de la política,”[34] [Énfasis agregado]

Lo que esto significa es que, mientras el gobierno regular es dividido entre tres poderes: el Ejecutivo (presidente y administración), el Legislativo (el Congreso) y el Judicial (Corte Suprema); el gobierno en tiempo de emergencia, bajo la ‘Continuidad del Gobierno’, será dirigido enteramente por el poder ejecutivo. Declara que el presidente está a cargo, y luego designa a otros dos individuos; el Adjunto del Presidente para Seguridad Interior y Contraterrorismo, Frances Townsend, quien también es Presidente del Consejo de Seguridad Interior, el Adjunto del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional, también conocido como Consejero de Seguridad Nacional, Stephen Hadley, y luego anunció la creación de un Comité de Coordinación de Continuidad Política, el que será presidido por un miembro del Consejo de Seguridad Interior, que incluye a los máximos funcionarios del gobierno, incluyendo al Secretario de Seguridad Interior Michael Chertoff y a Dick Cheney, así como al Secretario de Defensa, Robert Gates, al Procurador General Alberto Gonzales, al director de la CIA Michael Hayden, al director del FBI Robert Mueller, al director de la FEMA, y a la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice.

Pero lo más importante es que, en caso de que la Continuidad del Gobierno sea decretada, es decir en el evento de que ocurra una ‘Emergencia Catastrófica,’ el presidente de EE.UU. se hace cargo de todos los poderes del gobierno, rindiendo inexistentes los poderes Judicial y Legislativo, bajo un estado de total irrelevancia. En esencia, el presidente, por definición, se convierte en un dictador, el Líder Supremo, Il Duce, der Führer, Presidente, lo que quieras; todos significan lo mismo; la toma presidencial del poder absoluto. Recuérdese que en el evento de una ‘Continuidad del Gobierno,’ la Constitución es “tirada por la ventana.”

En un artículo en el Oregonian, de julio de este año, el tema de la ‘Continuidad del Gobierno’ llegó a los medios dominantes al señalar que: “Los oregonianos llamaron a la oficina de Peter DeFazio, preocupados de que haya una conspiración encerrada en la porción confidencial de un plan de la Casa Blanca para operar el gobierno después de un ataque terrorista. Como miembro de la Cámara de Representantes de EE.UU. en el Comité de Seguridad Interior, DeFazio, demócrata de Oregón, puede entrar a un ‘cuarto burbuja’ seguro en el Congreso y examinar material confidencial. Así que solicitó a la Casa Blanca ver los documentos secretos,” y sigue diciendo: “El miércoles, DeFazio recibió su respuesta: RECHAZADO.” [35] El artículo cita a DeFazio diciendo: “Simplemente no puedo creer que vayan a negar a un miembro del Congreso el derecho de estudiar cómo planifican la conducta del gobierno de EE.UU. después de un importante ataque terrorista,” y luego el artículo señaló: “Personal del Comité de Seguridad Interior dijeron a esta oficina que la Casa Blanca aprobó inicialmente su pedido, pero que después la aprobación fue invalidada. DeFazio no sabe quién lo hizo o por qué.” De nuevo, citando a DeFazio, dijo: “Estamos hablando de la continuidad del gobierno de EE.UU. […] Yo pensaría que sería relevante para cualquier miembro del Congreso, para no hablar de un miembro del Comité de Seguridad Interior.” Además: “El portavoz del gobierno de Bush, Trey Bohn, se negó a decir por qué se negó acceso a DeFazio: ‘No comentamos a través de la prensa sobre el proceso que conlleva este acceso. Es importante considerar que gran parte de la información relacionada con la continuidad del gobierno es altamente confidencial,” y que: “Esta es la primera vez que a DeFazio se le haya negado acceso a documentos. DeFazio ha solicitado al Presidente del Comité de Seguridad Interior, Bennie Thompson, demócrata de Missouri, que le ayude a obtener acceso a los documentos.” El artículo terminó con una cita de DeFazio, diciendo: “Tal vez tenga razón la gente tiene que piensa que existe una conspiración por ahí.”

En otro artículo del Oregonian escrito 8 días más tarde, vino una continuación del artículo anterior, diciendo: “Después de que los teóricos de la conspiración echaron leña al fuego en Internet con su indignación, el congresista de Oregón renovó el viernes su esfuerzo por obtener acceso a la parte confidencial de un plan de la Casa Blanca para operar el gobierno después de un ataque terrorista. Esta vez se le suman otros dos demócratas del Comité de Seguridad Interior de la Cámara que escribieron a un alto funcionario de la Seguridad Interior del gobierno de Bush solicitando acceso a la información,” y luego declararon: “La carta fue dirigida a Frances Townsend, adjunta del presidente para seguridad interior y contraterrorismo,” la mismísima mujer que actuaría directamente bajo Bush como Coordinadora Nacional de Continuidad, uno de los máximos funcionarios en el caso de la Continuidad del Gobierno. El artículo continúa diciendo: “DeFazio quiere leer el archivo secreto después que electores se mostraran preocupados respecto a una conspiración. La parte pública de la directiva presidencial establece políticas generales para operar el gobierno durante una catástrofe importante, pero se refiere a partes confidenciales. Según la carta, el personal de la Casa Blanca había dicho inicialmente que suministraría el documento al personal del Comité de Seguridad Interior para que DeFazio pudiera estudiarlo. Pero el 18 de julio, personal de la Casa Blanca, escribieron los congresistas: ‘informaron al comité que la solicitud había sido reconsiderada y rechazada. En los hechos, informaron al personal del comité que el documento es de ‘retención absoluta,’ y que ‘francamente no están dispuestos a compartirlo’.” Además reveló que DeFazio escribió que: “Esta respuesta es tan inquietante como escandalizadora.” [36]

El motivo por el que todo lo mencionado sobre la ‘Continuidad del Gobierno’ es relevante en cuanto al tópico del programa de satélites espía en el interior es porque todo forma parte del mismo proceso; es decir, la maniobra hacia un Estado fascista totalmente equipado con un aparato de Estado policial avanzado. Consideremos lo que han hecho los dictadores del pasado, y agreguemos los masivos adelantos tecnológicos desde los años treinta y cuarenta. Por eso el tema de la ‘Continuidad del Gobierno’ es muy relevante cuando se trata del programa de satélites espía en el interior, debido al anuncio de que ha de ser utilizado por las agencias locales de mantenimiento del orden, suministrado por el Departamento de Seguridad del Interior [el Departamento de Aseguramiento y Militarización del Interior], que es a propósito, el mismo departamento que opera, bajo el comando directo del presidente, los planes de Continuidad del Gobierno (COG).

Un artículo reciente de Raw Story denuncia cómo: “Un congresista demócrata busca respuestas después de revelaciones de que EE.UU. planifica el uso de satélites espía contra ciudadanos estadounidenses. El representante Ed Markey (demócrata de Massachusetts), que preside un subcomité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, ha escrito al Secretario de Seguridad Interior Michael Chertoff para formular una serie de preguntas detalladas sobre la nueva iniciativa de espionaje,” y la carta del congresista “bosqueja una serie de consultas sobre la legalidad del programa de espionaje interior y busca garantías de que los derechos civiles estadounidenses serán protegidos una vez que el programa llegue a ser operativo,” y además: “Considerando la legalidad del plan de espionaje propuesto, el congresista Markey indaga qué “memorandos, opiniones o análisis han sido preparados’ para evaluar el nuevo programa, y pregunta específicamente si el espionaje violaría la Ley Posse Comitatus, que regula el uso de las fuerzas armadas de EE.UU. para propósitos no-militares.” [37]

Sin embargo, puede ser que lo que ignora este congresista sea que la Ley Posse Comitatus, que contiene el hecho de que nunca se permite a las Fuerzas Armadas de EE.UU. que tengan la función de mantener el orden en EE.UU., ya ha sido dejada sin efecto, ya que el 17 de octubre de 2006, Bush firmó la ‘Ley de autorización de la defensa de 2007,’ la que según el senador estadounidense Patrick Leahy, en el Informe de la Conferencia sobre la Ley de Autorización de la Defensa “incluye lenguaje que subvierte sólidos y antiguos estatutos de Posse Comitatus que limitan la participación de los militares en el mantenimiento del orden, facilitando así que el presidente declare la ley marcial” y que: “Adopta algunos cambios increíbles a la Ley de Insurrección, que darían más autoridad al presidente para declarar la ley marcial. Permítanme que repita: La Ley de Empoderamiento de la Guardia Nacional, que ha sido hecha para que sea más probable que la Guardia Nacional permanezca bajo control estatal, ha sido abandonada en este informe de la conferencia a favor de provisiones que facilitan que se usurpe el control de los gobernadores y hagan más probable que el presidente tome el control de la Guardia y de los militares activos que operan en EE.UU.” Continúa: “Los cambios a la Ley de Insurrección permitirán al presidente que utilice a los militares, incluyendo a la Guardia Nacional, para realizar actividades de mantenimiento del orden sin el consentimiento de un gobernador. Cuando se invoca la Ley de Insurrección, no se aplica Posse Comitatus. El uso de los militares para el mantenimiento del orden contradice uno de los dogmas fundacionales de nuestra democracia,” [Énfasis agregado].

Así que, como se ve, existe un riesgo significativo de declaración de la ley marcial, y por ello de la creación de una dictadura presidencial, bajo la cual el programa de satélites espía sería utilizado en el interior. Por eso consideré necesario examinar la historia del principal individuo que dirige este nuevo programa: Charles Allen. Considerando su historial, relacionado con la “política profunda” del gobierno, es decir; el término acuñado por el académico Peter Dale Scott para describir el ‘gobierno en la sombra’, o ‘gobierno secreto’, o la expresión de Scott: el ‘Estado Profundo’, considero que es una señal preocupante que este individuo en particular vaya ahora a dirigir el programa de satélites espía. Considerando su historial, no quisiera que tuviera la autoridad para lavar mis platos por temor a que los rompa en pedazos porque ha entendido mal la tarea. Pero éste es el hombre que ahora está a cargo de operar el equipo de espionaje satelital más poderoso para su uso en el interior de EE.UU. No, ¡seguro que no hay motivos para preocuparse por las ‘libertades civiles’ bajo un programa de espionaje dirigido por un hombre que ha dicho: “Nuestra tarea es tirar la Constitución por la ventana!”

Charles Allen es el espía que salió del ‘Estado sombra’, con el propósito de ampliar la sombra; sale a la luz, aunque sólo sea para apagarla.

NOTAS

1 Block, Robert. “U.S. to Expand Domestic Use Of Spy Satellites.”

The Wall Street Journal: August 15, 2007.

http://online.wsj.com/public/article/SB118714764716998275.html?mod=blog

2 Warrick, Joby. “Domestic Use of Spy Satellites To Widen.”

The Washington Post: August 16, 2007.

http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/08/15/AR2007081502430_pf.html

3 Lumpkin, John J. “Agency planned exercise on Sept. 11 built around a plane crashing into a building.”

Associated Press: September 2002.

http://www.boston.com/news/packages/sept11/anniversary/wire_stories/0903_plane_exercise.htm

4 Tarpley, Webster. “9/11 Synthetic Terror: Made in USA.”

Progressive Press: 2006

5 The Memory Hole. “On 9/11, CIA Was Running Simulation of a Plane Crashing into a Building.”

http://www.thememoryhole.org/911/cia-simulation.htm

6 USJFCOM. “Project Alpha.”

United States Joint Forces Command: http://web.archive.org/web/20021022172516/

http://www.jfcom.mil/about/fact_alpha.htm

7 Booz Allen Hamilton. “Former NRO Director Joins Booz Allen As Vice President.”

May 14, 2002: http://www.boozallen.com/capabilities/Industries/industries_article/657916?lpid=659025

8 Booz Allen Hamilton. “Our People: R. James Woolsey – VP.”

May 2006: http://www.boozallen.com/news/woolsey?lpid=658116

9 PNAC. “Publications and Reports.”

September 2000: “Rebuilding America’s Defenses: Strategy, Forces and Resources For a New Century.”

http://www.newamericancentury.org/publicationsreports.htm

10 Booz Alllen Hamilton. “Our People: Dr. Dov S. Zakheim – VP.”

April 2006: http://www.boozallen.com/news/zakheim?lpid=658116

11 Booz Allen Hamilton. “Pamela M. Lentz – VP.”

April 2007: http://www.boozallen.com/capabilities/Industries/industries_article/Lentz

12 PR Newswire. “Dale Watson, Executive Assistant FBI Director, to Join Booz Allen Hamilton.”

High Beam Research: August 15, 2002.

http://www.highbeam.com/doc/1G1-90832296.html

13 Grimaldi, James V. “2 FBI Whistle-Blowers Allege Lax Security, Possible Espionage.”

The Washington Post: June 19, 2002.

http://www.washingtonpost.com/ac2/wp-dyn?pagename=article&node=&contentId=A7829-2002Jun18

14 ACLU. “Sibel Edmonds: A Patriot Silenced, Unjustly Fired but Fighting Back to Help Keep America Safe.”

January 26, 2005: http://www.aclu.org/safefree/general/18828res20050126.html

15 Jones, Alex. “Foremost 9/11 Whistleblower Discusses Possibility Attack Was Inside Job.”

PrisonPlanet.com: July 24, 2006. http://www.prisonplanet.com/articles/july2006/240706insidejob.htm

16 Ewing. “The Real Saudi Ties are US Ties.”

Global Free Press: 2001.

http://www.thetruthseeker.co.uk/article.asp?ID=976

17 Booz Allen Hamilton. “Booz Allen Vice President Named to NASA Advisory Board.”

April 11, 2007.

http://www.boozallen.com/about/article_news-ideas/33015098?lpid=386491

18 Homeland Security. “Assistant Secretary for Intelligence & Analysis Charles E. Allen.”

About the Department: March 28, 2007.

http://www.dhs.gov/xabout/structure/biography_0132.shtm

19 Burkeman, Oliver and Julian Borger. “The ex-presidents’ club.”

The Guardian: October 31, 2001.

http://www.guardian.co.uk/wtccrash/story/0,1300,583869,00.html

20 Shane, Scott. “Reputations Are Mostly at Stake as Talk on C.I.A. Report Turns to How Much to Reveal.”

The New York Times: August 27, 2005.

21 Shane, Scott and James Risen. “CIA report criticizes agency officials over 9/11.”

The New York Times: August 27, 2005.

http://www.iht.com/articles/2005/08/26/news/cia.php

22 Coll, Steve. “Ghost Wars: The Secret History of the CIA, Afghanistan and Bin Laden, From the Soviet Invasion to September 10, 2001.”

Penguin Books: 2004, Page 526

23 Russell, Richard L. “CIA’s Strategic Intelligence in Iraq.”

Political Science Quarterly: Summer 2002.

24 Brainy Encyclopedia. “Amiriyah shelter.”

http://www.brainyencyclopedia.com/encyclopedia/a/am/amiriya.html

25 Kerr, Richard. “The Once and Future C.I.A.”

The New York Times: October 18, 1991.

http://www.fas.org/irp/congress/1991_cr/s911031-gates.htm

26 Congressional Record. “NOMINATION OF ROBERT M. GATES, OF VIRGINIA, TO BE DIRECTOR OF CENTRAL INTELLIGENCE.”

Senate: November 5, 1991.

http://www.fas.org/irp/congress/1991_cr/s911105-gates3.htm

27 Perry, Mark. “Eclipse: The Last Days of the CIA.”

Diane Pub Co.: August 1992, Page 215.

28 Ibid. Page 216.

29 Tarpley, Webster. “George Bush: The Unauthorized Biography.”

Executive Intelligence Review: 1992, Pages 402-403

30 Lobe, Jim. “Veteran neo-con advisor moves on Iran.”

Asia Times: June 26, 2003.

http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/EF26Ak03.html

31 Tarpley, Webster. “George Bush: The Unauthorized Biography.”

Executive Intelligence Review: 1992, Pages 405

32 Perry, Mark. “Eclipse: The Last Days of the CIA.”

Diane Pub Co.: August 1992, Page 215.

33 Scott, Peter Dale. “10-Year U.S. Strategic Plan For Detention Camps Revives Proposals From Oliver North.”

Pacific News Service: February 21, 2006.

http://news.pacificnews.org/news/view_article.html?article_id=9c2d6a5e75201d7e3936ddc65cdd56a9

34 Bush, George W. “National Security and Homeland Security Presidential Directive.”

The White House: May 9, 2007.

http://www.whitehouse.gov/news/releases/2007/05/20070509-12.html

35 Kosseff, Jeff. “DeFazio asks, but he’s denied access.”

The Oregonian: July 20, 2007.

http://www.oregonlive.com/news/oregonian/index.ssf?/base/news/118489654058910.xml&coll=7

36 Kosseff, Jeff. “DeFazio chases secret terror-crisis plan.”

The Oregonian: July 28, 2007.

http://www.oregonlive.com/news/oregonian/index.ssf?/base/news/118559492719310.xml&coll=7

37 Rhyne, Jason. “Congressman inquires if it’s legal to use spy satellites on Americans.”

Raw Story: August 22, 2007.

http://rawstory.com/news/2007/Congressman_seeks_details_about_spy_satellite_0822.html

38 Leahy, Patrick. “Remarks Of Sen. Patrick Leahy: National Defense Authorization Act For Fiscal Year 2007”: September 29, 2006.

http://leahy.senate.gov/press/200609/092906b.html

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